La privatización de las guerras en el siglo
XXI aparece como un nuevo fenómeno. Los ejércitos de los
países más desarrollados suman a sus filas a empresas privadas
que se encargan de combatir, bombardear, fumigar, asesinar y secuestrar.
En diálogo con Cash, el especialista italiano Darío Azzellini,
autor del libro La privatización de las guerras, señaló
que los empleados de esas empresas “no son alcanzados por la justicia
militar, porque formalmente no son militares, y no son responsables ante
la justicia civil, porque firman contratos en los cuales se les asegura
inmunidad ante los tribunales”.
¿Qué particularidades tienen las guerras
en la actualidad?
–Antes, la guerra era la interrupción de la economía.
Hoy, es la forma de capitalizar, no sólo con el negocio de las
armas sino por todos los demás negocios que hace posible. Por ejemplo,
la transformación del campo colombiano, de una agricultura de pequeños
y medianos agricultores a una agricultura controlada por la agroindustria,
no hubiese sido posible sin la guerra que provocó el desplazamiento
de 2,5 millones de personas y la expropiación de sus tierras. Otro
fenómeno es el de las empresas privadas militares que llevan a
cabo el conflicto. En la primera ola de ataques a Irak, hasta los sistemas
de armas sofisticadas eran manejados por empresas privadas. Esas empresas
militares también trabajan con transnacionales, especialmente con
petroleras y mineras.
¿Cuáles son hoy los intereses económicos
en los conflictos bélicos?
–Algunos, iguales que antes: apropiarse de recursos naturales. Pero
hay cambios: se está regresando a la economía de enclave.
En Irak, no hay control territorial de las fuerzas de la Alianza. Ellos
se concentran en unos campamentos militares en el desierto, controlan
los pozos petroleros y los oleoductos.
¿Qué consecuencias trae la “privatización
de las guerras”?
–Las empresas militares privadas se encargan de misiones para supuestamente
tranquilizar la situación y acabar la guerra. ¿Pero que
interés pueden tener en acabar la guerra, si esas empresas ganan
mientras hay guerra? Además, tienen total impunidad.
¿En qué sentido?
–Un soldado es responsable frente a la justicia militar. Los empleados
de esas empresas no tienen responsabilidad porque no son militares sino
civiles. En Colombia, esas empresas trabajan sólo si el Estado
colombiano firma que no hay posibilidad de hacerles un juicio civil. También
se usan esas empresas para bajar el número oficial de muertos.
En Irak han muerto mínimo 500 empleados de esas empresas, pero
no aparecen en ninguna estadística porque son civiles. Si fueran
miembros del ejército de Estados Unidos, las decisiones tendrían
que pasar por el Congreso. De esta forma, es un contrato privado que firma
el Pentágono con esas empresas.
¿Qué lugar les cabe a los estados?
–Para algunos analistas, esto es expresión de una debilidad
del Estado. Yo no lo creo. Los estados siguen teniendo el control. En
Estados Unidos, esas empresas trabajan sólo con la aprobación
del Pentágono, son parte del proyecto político-militar.
¿Se puede establecer alguna relación
entre el proyecto del ALCA y este proceso de militarización?
–Sí, de manera muy obvia. El ALCA son un marco legal para
someter al despojo y al robo. Para eso, se necesita una fuerza militar.
Hay una resistencia fuerte de parte de los pueblos. Por eso –por
ejemplo– se creó una militarización masiva de Bolivia
por parte de los Estados Unidos. Es un punto estratégico y hay
recursos muy importantes de petróleo, gas, uranio, agua.
¿Qué relación hay entre las diferencias
entre los conflictos bélicos y el involucramiento de Estados Unidos
en ellos?
–No es sólo Estados Unidos el que está involucrado,
si bien es la única fuerza militar a nivel global. Pero el imperio
son Estados Unidos, Europa, Japón y las empresas transnacionales.
Estados Unidos puede denigrar a la ONU, pero en determinado momento regresa
a buscarla, porque la necesita, como necesita a los europeos. Los europeos
hacen lo mismo: Francia está operando en Africa como si fuera su
patio, Yugoslavia fue el conflicto de interés alemán. La
diferencia en los conflictos depende del tejido social.
http://www.pagina12web.com.ar/suplementos/cash/vernota.php?id_nota=1826&sec=17
gricultura controlada por la agroindustria, no hubiese
sido posible sin la guerra que provocó el desplazamiento de 2,5
millones de personas y la expropiación de sus tierras. Otro fenómeno
es el de las empresas privadas militares que llevan a cabo el conflicto.
En la primera ola de ataques a Irak, hasta los sistemas de armas sofisticadas
eran manejados por empresas privadas. Esas empresas militares también
trabajan con transnacionales, especialmente con petroleras y mineras.
¿Cuáles son hoy los intereses económicos
en los conflictos bélicos?
–Algunos, iguales que antes: apropiarse de recursos naturales. Pero
hay cambios: se está regresando a la economía de enclave.
En Irak, no hay control territorial de las fuerzas de la Alianza. Ellos
se concentran en unos campamentos militares en el desierto, controlan
los pozos petroleros y los oleoductos.
¿Qué consecuencias trae la “privatización
de las guerras”?
–Las empresas militares privadas se encargan de misiones para supuestamente
tranquilizar la situación y acabar la guerra. ¿Pero que
interés pueden tener en acabar la guerra, si esas empresas ganan
mientras hay guerra? Además, tienen total impunidad.
¿En qué sentido?
–Un soldado es responsable frente a la justicia militar. Los empleados
de esas empresas no tienen responsabilidad porque no son militares sino
civiles. En Colombia, esas empresas trabajan sólo si el Estado
colombiano firma que no hay posibilidad de hacerles un juicio civil. También
se usan esas empresas para bajar el número oficial de muertos.
En Irak han muerto mínimo 500 empleados de esas empresas, pero
no aparecen en ninguna estadística porque son civiles. Si fueran
miembros del ejército de Estados Unidos, las decisiones tendrían
que pasar por el Congreso. De esta forma, es un contrato privado que firma
el Pentágono con esas empresas.
¿Qué lugar les cabe a los estados?
–Para algunos analistas, esto es expresión de una debilidad
del Estado. Yo no lo creo. Los estados siguen teniendo el control. En
Estados Unidos, esas empresas trabajan sólo con la aprobación
del Pentágono, son parte del proyecto político-militar.
¿Se puede establecer alguna relación
entre el proyecto del ALCA y este proceso de militarización?
–Sí, de manera muy obvia. El ALCA son un marco legal para
someter al despojo y al robo. Para eso, se necesita una fuerza militar.
Hay una resistencia fuerte de parte de los pueblos. Por eso –por
ejemplo– se creó una militarización masiva de Bolivia
por parte de los Estados Unidos. Es un punto estratégico y hay
recursos muy importantes de petróleo, gas, uranio, agua.
¿Qué relación hay entre las diferencias
entre los conflictos bélicos y el involucramiento de Estados Unidos
en ellos?
–No es sólo Estados Unidos el que está involucrado,
si bien es la única fuerza militar a nivel global. Pero el imperio
son Estados Unidos, Europa, Japón y las empresas transnacionales.
Estados Unidos puede denigrar a la ONU, pero en determinado momento regresa
a buscarla, porque la necesita, como necesita a los europeos. Los europeos
hacen lo mismo: Francia está operando en Africa como si fuera su
patio, Yugoslavia fue el conflicto de interés alemán. La
diferencia en los conflictos depende del tejido social.
http://www.pagina12web.com.ar/suplementos/cash/vernota.php?id_nota=1826&sec=17
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