Pensadores, académicos, escritores y artistas de Estados Unidos, India, Chile, Alemania, Cataluña y Escocia llaman a la solidaridad contra los ataques a Rojava.
Personalidades internacionales piden solidaridad con Rojava
Los últimos ataques contra Rojava y el pueblo kurdo indican que una nueva conspiración internacional está en marcha. Organizaciones como ISIS, Al Qaeda, Al Nusra y HTS —fuerzas aliadas del capitalismo global en Oriente Medio—, junto con los Estados del statu quo, se han movilizado una vez más contra la lucha de los pueblos por la libertad y la esperanza. La organización sobre el terreno del ataque genocida, que comenzó tras el acuerdo alcanzado en París entre Estados Unidos, Turquía, Israel y HTS, está a cargo del Estado turco. Otorgar legitimidad a HTS etiquetándolo como la “administración de transición siria” y vistiéndolo de forma formal, así como el uso por parte del Estado turco de esta estructura con mentalidad de ISIS como agente para atacar al pueblo kurdo, constituyen un intento de eliminar la Revolución de Rojava, un modelo democrático y alternativo en la región. El ataque a la Revolución de Rojava —que, basada en las ideas del líder del pueblo kurdo Abdullah Öcalan, permite que pueblos, creencias y culturas convivan democrática y libremente sobre la base de la liberación de la mujer— también se considera un ataque a la esperanza y la solidaridad de todas las fuerzas progresistas.
A continuación, presentamos las opiniones de pensadores, académicos, escritoras, escritores y artistas de diversos países que expresan su solidaridad con la Revolución de Rojava y el pueblo kurdo.
Prof. William I. Robinson, Profesor Distinguido de Sociología, Universidad de California en Santa Bárbara, EE. UU.:
¡Es la hora de la solidaridad con Rojava! Los cimientos económicos, políticos, morales y ecológicos del capitalismo global se derrumban bajo nuestros pies. Las clases dominantes se apresuran a consolidar su poder y control mientras la crisis arrastra a la humanidad. Se han propuesto rehacer el mapa geopolítico de Oriente Medio. Pretenden gobernarnos mediante el autoritarismo tecnocrático, la sangre y el capital. Lo que nos espera es una expansión radical del saqueo corporativo transnacional, la dominación estatal y el genocidio.
La lucha de Rojava por la libertad ha demostrado al mundo que puede haber otro futuro: poder autónomo desde abajo, libertad frente al patriarcado y la dominación de clase, socialismo democrático pluriétnico y plurinacional desde la base. Las clases dominantes no quieren que el ejemplo de las mujeres y los hombres de Rojava se filtre al resto del mundo. Deben fragmentar, aislar y destruir Rojava. Lo que está en juego es mucho más que la Revolución de Rojava; está en juego el futuro de la humanidad.
Prof. Achin Vanaik, exdecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Delhi (India)
La lucha kurda por institucionalizar el Federalismo Democrático, ejemplificada por la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria (DAANES), con su compromiso con la descentralización del poder político, la lucha contra el patriarcado y la igualdad cultural entre las diferentes etnias, merece el firme apoyo de todas y todos quienes desean una mayor democracia y se oponen a los regímenes autoritarios en cualquier lugar. Por ello, debemos oponernos y exigir el cese inmediato y permanente del ataque militar y el intento de toma de control de la DAANES por parte del actual gobierno sirio y sus aliados externos. ¡La justicia no exige menos!
Vijay Prashad, escritor y director del Instituto Tricontinental de Historia Social, Chile:
Es una tragedia que quienes se defendieron de los estragos del Estado Islámico y luego defendieron al pueblo yazidí de la terrible violencia que sufrió ahora sean traicionados por los imperialistas estadounidenses. Rojava nació de la lucha, no como un regalo. La libertad nunca se puede regalar; hay que luchar por ella. En una era de brutal tecnología militar y de brutal sectarismo religioso, la lucha es más peligrosa, ya que se enfrenta a fuerzas decadentes. Ni el peligro ni la decadencia pueden prevalecer en el curso de la historia. Saldremos a cantar a quienes construyen nuestra lucha cuando alcemos nuestras banderas al amanecer.
Prof. Peter Ott, cineasta, Hamburgo, Alemania:
«A los amigos de Rojava:
Queridas amigas y queridos amigos, como invitado en Rojava tanto en 2018 como el año pasado, pude experimentar la seriedad con la que el proyecto del confederalismo democrático busca construir una sociedad basada en la amistad, la participación y la igualdad, y superar la desigualdad de género, la opresión, la corrupción y el extractivismo.
Su proyecto no es solo un ejemplo para Oriente Medio, sino también para regiones mucho más remotas, como por ejemplo Alemania, el lugar donde vivo.
Lo que ocurre en Rojava durante una década no es nada menos que trabajar por el futuro. Trabajar por el futuro lleva tiempo. Su revolución también es tan hermosa porque sabe que debe tomarse su tiempo. Después de tantos años de lucha y sufrimiento, después de tantas muertes que deben lamentar, todas y todos merecen tomarse este tiempo y continuar desarrollando la sociedad en paz y dignidad.
Las noticias de los combates y del derramamiento de sangre me perturban y me llenan de gran preocupación.
Esta agresión debe cesar; solo sirve a los intereses de quienes desean asegurar sus privilegios y el control de los recursos.
Pienso en ustedes con todo mi corazón».
Annelies Broekman, PhD, investigadora del Centro de Investigación en Ecología y Aplicaciones Forestales (CREAF):
«Desde Cataluña, quiero expresar una declaración de solidaridad con el valiente pueblo kurdo que resiste al fascismo y la criminalidad celebrando a las mujeres, la vida y la libertad.
Como mujer, porque están protegiendo y amplificando nuestra voz en la sociedad, contra el surgimiento de nuevas formas de misoginia y colonialismo.
Como ser vivo, porque están adoptando una perspectiva ecológica en un contexto de destrucción ambiental y de falta de respeto hacia todas las formas de vida.
Como espíritu libre, porque nos enseñan la resistencia, el coraje y el camino para construir comunidades integradas y empoderadas, fomentando la deliberación y el aprendizaje mutuo.
La ambición y la amplitud de miras de su visión nos inspiran a todas y todos y nos brindan una experiencia de la que podemos aprender para transformar nuestra realidad. ¡No pasarán! Rojava es un concepto global, y también debería serlo la lucha por la resistencia».
James Kelman, novelista, cuentista y dramaturgo escocés, Escocia:
Me solidarizo con el pueblo de Rojava y su resistencia ante los horrores terroristas que el Estado turco y el gobierno interino de Damasco cometen contra él. La situación en Alepo y Kobanê expone la complicidad de un grupo internacional que incluye a importantes potencias europeas y de Oriente Medio. Observan atentamente mientras las administraciones turca, israelí y estadounidense pactan acuerdos. El verdadero objetivo es el mismo de siempre: criminalizar a toda la nación kurda. Solo esto justificará el uso de todo su poderío militar para aplastar la vida del Kurdistán. Es crucial que el mundo preste atención, que se levante el velo y se descubra la realidad. Solo la gente común puede poner fin a estos horrores. La gente común “es la patria, las primeras y los últimos perdedores de las guerras y las batallas”. Esta es la lección de la experiencia de Rojava. El mundo debe escuchar, ver la realidad y ser solidario. Es el camino a seguir, quizás el único camino.
Fabian Scheidler, autor del libro El fin de la megamáquina. Breve historia de una civilización en decadencia, Berlín, Alemania:
Los ataques del llamado gobierno de transición sirio contra los territorios kurdos del norte de Siria y su población son inaceptables y constituyen una grave violación de los derechos humanos; deben cesar de inmediato. Mientras el singular proyecto de autoorganización democrática en Rojava es brutalmente atacado, los gobiernos occidentales guardan silencio. Para colmo, estos mismos gobiernos, que han afirmado combatir el terrorismo durante décadas, ahora cortejan y apoyan cínicamente al régimen sirio del exlíder terrorista Ahmed al-Sharaa, quien lideró Al Qaeda en Siria (posteriormente rebautizada como Hay’at Tahrir al-Sham) y ahora intenta acabar con la autodeterminación kurda. Ya hemos tenido suficiente de la doble moral sobre derechos humanos, democracia y antiterrorismo. Debemos presionar a nuestros gobiernos para que retiren de inmediato todo apoyo al régimen de Damasco, detengan las matanzas y defiendan la democracia kurda contra el terrorismo de Estado teocrático.
Dr. Dario Azzellini, investigador y director de documentales, doctor en ciencias políticas y doctor en sociología, Berlín, Alemania:
«¿Déjà vu en Kurdistán?
Kobanê se ve asediada de nuevo por yihadistas desde tres bandos, y Turquía, su principal aliado, desde el otro. La situación recuerda a la de 2014-2016, cuando Daesh y otras milicias yihadistas masacraron a la población predominantemente kurda en las zonas rurales de la región, ocupando más de 350 aldeas. En aquel entonces, las fuerzas kurdas, apoyadas por países occidentales, estaban interesadas en detener a ISIS. Esta vez, la situación es diferente. Es el ejército sirio y sus aliados —milicias yihadistas armadas, entrenadas y apoyadas por Turquía— quienes atacan Kobanê y todo el territorio kurdo en Siria, torturando y asesinando a la población local y ondeando banderas yihadistas, mientras los gobiernos occidentales guardan silencio, al igual que el resto de los gobiernos del mundo.
El presidente “interino” de Siria, Ahmed Hussein al-Sharaa, es su nuevo aliado y todas y todos apuestan por él para traer la supuesta estabilidad. Antes de autoproclamarse presidente sirio, era conocido como Abu Mohammad al-Julani, un líder yihadista radical que decapitaba con sus propias manos a supuestos infieles en un video. Se unió a Al Qaeda en 2003 y pasó más de 20 años como terrorista buscado o encarcelado. Fue emir del Frente Al-Nusra (2012-2017) y emir de la organización terrorista Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) (2017-2025). Por lo tanto, no sorprende que el ejército sirio y sus milicias aliadas ahora ondeen banderas de Al Qaeda y Daesh y asesinen a personas civiles.
El gobierno sirio, como durante los últimos seis meses, violó todos los acuerdos con las fuerzas kurdas y lanzó una amplia ofensiva contra las SDF en los territorios controlados por estas y sus aliados. La ofensiva comenzó con ataques a barrios kurdos en Alepo, acompañados de masacres de civiles. Las SDF y las fuerzas kurdas fueron expulsadas de la ciudad. La ofensiva continuó en la gobernación oriental de Alepo, alrededor de Deir Hafir y Maskanah, y se expandió rápidamente a Raqqa, Deir ez-Zor y Al-Hasakah, tomando el control de los yacimientos de petróleo y gas de la región y liberando a miles de prisioneros de Daesh que volvieron a tomar las armas de inmediato.
Los ataques se basan en la estrategia de pinzas impulsada por Siria y Turquía. El objetivo es claro: destruir o expulsar a la población kurda —y no solo a ella—. Este desarrollo debe verse en conexión con los ataques y masacres de fuerzas militares y milicias sectarias contra alauitas y drusos en las áreas costeras sirias y con el interés del gobierno turco en boicotear cualquier posible proceso de paz con las fuerzas kurdas en Turquía.
Mientras el pueblo kurdo y otras minorías son masacradas una vez más por Daesh, Occidente mira hacia otro lado. Las fuerzas kurdas de autodefensa multiétnicas han dejado de ser útiles para Estados Unidos y Europa, ya que, desde que los yihadistas sirios mostraron su disposición a adaptarse a los intereses de Estados Unidos e Israel, se han convertido en aliados. Parece que el pueblo kurdo —y varias otras minorías con él— se ha quedado, una vez más, con las montañas como únicos amigos. Pero esto no es del todo cierto. Su lucha tiene aliados en todo el mundo.
Los ataques buscan acabar con el modelo de autoadministración participativo, democrático y multiétnico de Rojava, considerado una amenaza por la mayoría de las potencias tradicionales de la región, así como por los gobiernos occidentales, precisamente por su profunda coexistencia democrática, multiétnica y multirreligiosa, la defensa de los derechos de las mujeres y sus ideas económicas orientadas a los bienes comunes y las cooperativas. Esta es también la razón por la que el intento de destruirlo y eliminarlo no tendrá éxito».
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